viernes, 20 de mayo de 2011

Regalos artesanos.

Normalmente procuro hacer regalos artesanos, a poder ser además, hechos por mi. Estos son los dos que hice para Iratxe aparte de la tarta de la entrada anterior.
La primera es una camiseta con un dibujo que encontré un día navegando por la red y que me gustó mucho. Lo saqué de una página japonesa y originalmente era un fondo de escritorio. Yo lo he usado para alegrar un niqui básico comprado en Los Telares. Para dibujarlo esta vez he utilizado rotuladores textiles de Edding y Carioca, en vez de la pintura para tela Setacolor que uso en otras ocasiones. Me apetecía variar y probar que posibilidades me ofrecían los rotuladores.

En un principio pensé que iba a ser un desastre porque los rotuladores cuando los usas en papel no son nada agradecidos, es decir, no se pueden difuminar, no se pueden crear efectos (o pocos) y no son para mi gusto demasiado fáciles de usar. Las pinturas con pincel tienen muchas más posibilidades, pero la verdad que me ha sorprendido como funcionan los rotuladores textiles y creo que a la vista está que al final han sido bastante versátiles a la hora de crear efectos.

Aquí debajo el resultado del dibujo en detalle:



El siguiente regalito son unos pendientes de los que acostumbro a hacer con las chapas de las botellas de Coca-Cola. En esta ocasión he elegido un dibujo con temática Halloween, que aunque todavía queda lejano, me apetecía mucho hacer. Es una casa encantada con sus ojitos, su árbol fantasmagórico y su cruz de cementerio.


Solamente me queda desear a la destinataria que los disfrute y que le gusten. Aunque su cumpleaños fue ayer, lo recibe hoy porque yo como siempre voy al humo de las velas y lo empecé a hacer a última hora, es decir, ayer mismo. Por lo tanto, no  me dio tiempo a que se secara y le llega con un poco de retraso. Como se suele decir, ¡¡más vale tarde que nunca!!

Ya os contaré que le han parecido.