viernes, 27 de julio de 2012

Vuelta a la rutina.

Después de estar 10 días, como todos los años,  en este pequeño, tranquilo y precioso pueblo del Pirineo Aragonés:

PALO visto desde el Santuario de Bruis.

Después de haber comenzado todos los días con estas maravillosas vistas:

Vistas desde Palo.


Después de haber tenido incluso granizos como pelotas en pleno julio:













Y tras haber disfrutado día y noche de la compañía de mis dos amores pequeños (también del más grande de todos, no se vaya a enfadar):






Mi belleza mayor: DAVID.
Mi belleza pequeña: GONZALO.

... pues nos ha tocado volver a la rutina. 
La verdad que ya estoy trabajando desde el día 16 y como os podéis imaginar, los primeros días los he dedicado a intentar poner la casa al día. Al volver de las vacaciones siempre hay que deshacer maletas, volver a rellenar la nevera, poner la vitro nueva (la otra me dejo de funcionar el mismo día que me iba), etc... todo esto y tener de nuevo todas las mañanas ocupadas con el trabajo.
Una de las cosas que mas añoro de las vacaciones es la falta de horarios. No tener que depender de levantarte a una hora en concreto, de comer a una hora determinada, de buscar a uno de los peques a una hora y al otro a otra diferente... 
Pero bueno, hay que volver a la cruda realidad y empezar a mover el mecanismo del reloj por el que nos regimos todo el año. Eso si, me guardo un pequeño as en la manga... una semanita de vacaciones que me he guardado para disfrutar en octubre.