viernes, 30 de mayo de 2014

Jugoso bizcocho de limón

Últimamente, como aún arrastro dolores de espalda de la contractura aguda que tuve en enero, en vez de crochetear y coser que me cansa más lo que hago es cocinar. 
El otro día me decidí por hacer un jugoso bizcocho de limón para merendar todos en casa. Es la mejor opción en vez de optar por la bollería industrial y encima pasas un rato divertido.

Aquí os dejo la receta para hacer este delicioso bizcocho.



  • 280 gr. harina
  • 200 gr. azúcar
  • 250 gr. mantequilla
  • 50 gr. almendras molidas
  • 4 huevos
  • 2 limones
  • 1 sobre de levadura química
  • 100 gr. azúcar glasé (para el glaseado)
  • 30 gr. mantequilla (para el glaseado)
- Primero preparamos todos los ingredientes porque para mi es fundamental tenerlo todo a mano y no tener que andar preparando y buscando sobre la marcha. Troceamos la mantequilla (a temperatura ambiente) y limpiamos los limones. Después les rallamos la piel y en otro cuenco diferente exprimimos el zumo y reservamos.

Los ingredientes preparados.
- Batimos los huevos con el azúcar hasta que blanqueen y estén espumosos.

Azúcar y huevos preparados para batir.
- Una vez bien batidos, agregamos la harina tamizada junto con la levadura, las almendras, la mantequilla, la mitad del zumo que habíamos exprimido (reservando la otra mitad para el glaseado) y la ralladura de los limones.

Masa resultante tras batirlo todo.
- Untamos un molde con mantequilla y lo espolvoreamos con azúcar glasé. Vertemos la masa y lo metemos al previamente calentado a 200ºC. Lo horneamos a esta temperatura unos 20 minutos tras los cuales bajamos la temperatura a 180ºC y seguimos horneando otros 20 minutos. Como siempre, esto es orientativo ya que depende mucho del horno de cada uno.

Listo para hornear.

-Una vez fuera del horno solamente nos queda glasear el bizcocho mientras aún esté caliente. Para el glaseado mezclaremos los 100 gr. de azúcar glasé junto con el zumo reservado del limón y los 30 gr. de mantequilla templándolo en un cazo o en el microondas y después vertiéndolo por encima del bizcocho.

¡¡Y listo para desayunar o merendar!!